El mundo ya no es apaisado: Por qué la fotografía vertical es el nuevo estándar profesional
Seamos sinceros: la mayoría de nosotros ya no giramos el teléfono para ver una foto o un vídeo. Esa pequeña fricción de rotar la muñeca se ha convertido en una barrera que el usuario moderno simplemente no quiere saltar. En 2026, el contenido vertical no es solo una opción para redes sociales; es el lenguaje natural en el que descubrimos el mundo.
Como fotógrafos, nos educaron con la regla de que el «cine» y la «gran fotografía» eran horizontales. Pero la realidad de las pantallas nos está obligando a mirar de otra manera.
La dictadura del 9:16 y el «Mobile-First»
Hoy en día, más de la mitad del tráfico web se genera desde dispositivos móviles. Esto ha provocado un cambio de paradigma: ya no diseñamos o fotografiamos para una pantalla de ordenador y luego «adaptamos» a móvil. Ahora, el proceso es inverso.
El concepto Mobile-First nos obliga a componer pensando en el scroll vertical. Ya no buscamos llenar los lados del encuadre, sino aprovechar la profundidad y la altura. Una imagen vertical bien ejecutada ocupa toda la superficie del smartphone, eliminando distracciones y creando una conexión mucho más íntima y directa con quien mira.

El reto de la composición vertical
Disparar en vertical no es simplemente «girar la cámara». Es un desafío técnico y artístico. En el formato horizontal, la mirada suele recorrer la imagen de izquierda a derecha; en el vertical, la lectura es ascendente o descendente.
- La importancia del primer plano: En vertical, el suelo o la base de la imagen ganan un protagonismo brutal para guiar el ojo hacia el sujeto.
- Aprovechar la altura: Los cielos, las estructuras arquitectónicas o incluso la postura de un modelo adquieren una majestuosidad que el formato apaisado a veces diluye.
¿Es el fin del formato horizontal?
Ni mucho menos. El formato horizontal seguirá reinando en las exposiciones, en el cine y en la fotografía de paisaje clásica. Sin embargo, para los fotógrafos que trabajamos con marcas, eventos o retratos, ignorar el formato 9:16 es quedarse fuera del juego.
Las marcas en 2026 no buscan solo una «foto bonita»; buscan impacto en la pantalla de sus clientes. Y ese impacto hoy se mide en vertical. Las imágenes que parecen momentos reales capturados espontáneamente en este formato generan hasta un 74% más de interés que las composiciones tradicionales.
Una nueva forma de mirar
Adoptar una mentalidad «Mobile-First» no significa sacrificar nuestra visión artística. Al contrario, nos abre una ventana a nuevas formas de contar historias. El reto está en mantener la calidad técnica y la intención narrativa en un espacio más estrecho pero mucho más alto.
Al final del día, la fotografía siempre ha consistido en adaptarse a la luz y al soporte. Y hoy, el soporte es un dispositivo que vive verticalmente en la palma de nuestra mano.